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miércoles, 25 de mayo de 2022

Trabajando "La Ola" ¿Cómo actúan las ideologías?

 

ENSAYO: ESTUDIO ÉTICO Y SOCIOLÓGICO DEL COMPORTAMIENTO HUMANO A PARTIR DE LA PELÍCULA LA OLA

 

 

Análisis de la película

v  ¿Cuál es la ideología concreta de “la ola”? ¿Qué principios defienden?

v  ¿Quiénes son sus enemigos? ¿Por qué? ¿Qué ideología defienden ellos? Contrasta los contenidos, si los hubiera. ¿Son enemigos por esos contenidos ideológicos?

v  ¿Recuerdas la escena en que uno de los alumnos le va a visitar y le ofrece ser su guardaespaldas? ¿Por qué de repente “necesita protección”?

v  ¿Qué elementos utilizan para unificarse? ¿Qué es un “uniforme”?

v  La novia del profesor le dice en un momento de la película: “Los alumnos ven un modelo y ti y tú los manipulas para tus fines”. ¿Por qué necesitamos un líder?

v  Compara el éxito de “la ola” con el discurso de Ernst Janing de “Judgement al Nüremberg”, proyectado en clase.

 

Aplicación de las teorías

Las teorías éticas ¿se centran en la realización del individuo o de la sociedad? Juzga la evolución de los personajes principales desde cada una de ellas, especialmente el eudemonismo y el formalismo kantiano (autonomía moral e imperativo categórico).

lunes, 17 de mayo de 2021

El problema ético en la Modernidad: Hume y Kant

El problema ético en la Modernidad de Esther C. García Tejedor

Durante la Edad Antigua y Media el problema ético giraba principalmente en torno a qué es el bien o qué es la felicidad. En la Edad Moderna la filosofía da un giro de lo que sea el mundo a cómo lo conocemos. Este giro hacia la teoría del conocimiento afecta también a la ética. Los racionalistas se preguntarán cómo conocemos el bien; Hume, al igual que hizo con la ciencia, pone en tela de juicio la validez lógica universal de ese tipo de juicios. Kant, por su parte, al igual que con la ciencia, acepta las críticas de Hume y se propone superar sus consecuencias, devolviendo a la ética su objetividad y universalidad.


domingo, 23 de febrero de 2014

Cómo enseñar Ética


PLANTEAMIENTO DE DILEMAS MORALES


         Nuestra sociedad adolece desde hace décadas de un relativismo moral que nos ha conducido a la actual situación de corrupción, crisis de valores y manipulación de discursos que ha conducido a un solipsismo lingüístico respecto al bien y al mal, lo justo y lo injusto. Ahora estamos indignados; clamamos por una justicia pero no sabemos nombrarla ni rebatir los manejos argumentales de los poderosos. ¿A qué apelamos? A los mecanismos más básicos de la conciencia (la empatía: “que se ponga en mi lugar”, es lo único que contestan los humildes sufrientes a quienes les explotan), pero a las conciencias de gente que no la tiene, o que parece haberla perdido.
¿Es posible enseñar ética? Sí. No sólo es posible sino urgente. Europa conquistó hace tiempo la autonomía moral, la independencia en el juicio y percepción del bien y de la justicia respecto a creencias y dogmas culturales, ya sean religiosos o de cualquier otra índole. Y en el corazón lo sabemos: que no todo vale, que hay cosas que están mal más allá de nuestra percepción y nuestros intereses. Huyendo del etnocentrismo cultural hemos caído en un egocentrismo moral, creyendo que cualquier opinión infundada o interesada es tan valiosa como otra que busque honestamente la verdad. La verdad no nos pertenece, está fuera de nosotros. Tenemos el deber de buscarla y respetarla.
Pero ¿cómo educarnos en la búsqueda de una verdad moral sin caer en supremacías culturales? Recuperando el concepto de ética formal. No demos órdenes ni respuestas cerradas: aprendamos a pensar. Aprendamos y enseñemos mecanismos para plantear los dilemas desde la razón, para darle voz al corazón. Los sistemas políticos y económicos no son fines, sino medios. Medios para alcanzar una convivencia justa, la supervivencia y la felicidad de todos. Sólo hay un fin digno de tal nombre: la dignidad humana. Revisemos racionalmente cualquier planteamiento de modo que lo llevemos siempre a tal fin.
Es sólo la cobardía de parecer dogmáticos lo que nos mantiene aletargados en el discurso autónomo sobre lo bueno y lo justo. Seamos valientes: exijamos una verdadera educación en ética, la que permite al individuo juzgar por sí mismo y escapar del yugo del discurso y los intereses ajenos.

Como pequeña muestra dejo aquí un planteamiento para abordar un tema tratado en clase. Hay que dar las herramientas formales para construir el propio juicio, no el contenido elaborado del mismo.
 

DILEMA: LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN: ¿DÓNDE ESTÁN LOS LÍMITES?


¿Cómo planteo un dilema ante la libertad de expresión, si en sí misma es un derecho?

1.      Primero hay que ver con qué otro derecho puede chocar.
2.      Hay que establecer criterios que respondan a fines, y subordinar a éstos los medios.


I.     ¿Con qué puede chocar la libertad de expresión para plantear si es moral ponerle límites?

 

Para enfocarlo, habrá que ver primero qué podemos querer expresar; por tanto haremos una clasificación provisional de aspectos que se pueden expresar, para perfilar por partes con qué otros derechos pueden chocar.

 

Expresión                                             Puede chocar con
                                                                                                                                                                                 

· De ideas políticas                           · Derechos sociales de otros
· De ideas religiosas                          · Libertad de creencias de otros
· De sentimientos                              · Sentimientos y dignidad de otros
· De deseos…                                    · Efectos en la vida de otros…

Como vemos, y en cualquier tema relacionado con la libertad, los límites siempre nos los planteamos pensando en la misma libertad pero en este caso de otros. La libertad es, pues, en sí misma concebida como un fin o valor, pero como todo fin ha de ser accesible a todos, no sólo a unos pocos: ésa es la máxima de la moral, la universalidad.

II. ¿Desde qué criterios puedo decidir en qué medida el ejercicio de un derecho puede atentar contra otros y cuándo debe prevalecer un derecho sobre otro?

Sabiendo ya qué caracteriza el juicio o la acción moral tenemos establecido el criterio general para resolver cualquier dilema: el criterio moral ha de atender siempre a la definición de ser universal y desinteresado.
Pero aún nos queda conocer las circunstancias y ámbitos concretos que definen el tema tratado: la libertad de expresión.
Límites: universalidad (derechos de todo individuo por igual) y racionalidad.

Discriminación de criterios: contexto de la expresión

Para juzgar el impacto del ejercicio de la libertad de expresión debemos tener en cuenta el contexto en que se produce, para lo cual empezamos analizando los siguientes ámbitos:

Ámbito público/ámbito privado.

 

Genera acción colectiva / No genera acción colectiva

No hay respuesta inmediata: influye más en la opinión / Es posible la respuesta inmediata o desacuerdo

 

Ejemplos o aplicaciones: las redes sociales se usan a veces para expresar opiniones como en ámbitos privados, pero constituyen ámbito público.

 

Igualdad de condiciones/desigualdad de poder


La tendencia es a expresar lo que a uno le parece porque se lo puede permitir. Pero moralmente el planteamiento tendría que ser inverso: el poder implica responsabilidad. Está mal insultar, difamar o simplemente manifestar opiniones conflictivas y/o cuestionables a alguien que, por inferioridad, no puede defenderse o no se atreverá a contradecir una opinión política, religiosa o cualquier criterio sobre la vida. Si el sujeto que recibe la expresión emocional de otro no está en libertad de defenderse del mismo modo, la libertad debe controlarse.

Ejemplos o aplicaciones: nadie debe faltar al respeto a nadie, pero cualquier expresión emocional es más grave si se dirige de un jefe o superior de cualquier tipo a un subordinado. Un adulto no debe insultar a un niño pequeño. No se debe hablar mal de una persona ausente, etc. No está bien imponer ideas políticas, creencias o juicios desde una situación de poder.

¿Cómo aplicamos esto a los distintos campos de expresión postulados?

Ideas políticas:

Son las que se refieren a la administración del Estado y la justicia.
‒ Siempre que responden a un criterio de justicia para todos: universalidad.

Criterio para poner límites: no atentar contra grupos concretos, ya sean minorías o individuos concretos, en sus derechos reconocidos.

 Ideas religiosas:

Sobre el más allá, la relación de Dios con los hombres… En este terreno no hay pruebas ni demostraciones racionales. Por tanto, se deriva la libertad sin imposición. Suelen estar sujetas a dogmas establecidos y cerrados, religiones institucionalizadas o sustentadas en colectivos sociales que se ubican geográficamente como mayoritarias, según regiones o países. En cuanto creencias se oponen a otras creencias. La racionalidad debe prevalecer siempre sobre la creencia, en cuanto la primera es universal. La ética debe contemplarse con autonomía de preceptos religiosos (si se justifican normas éticas con creencias religiosas se cae en un reduccionismo).

Criterio para poner límites: las creencias expresadas no deben atentar contra grupos humanos (no defender la inferioridad de unos seres humanos sobre otros, como en el caso de los parias); no atentar contra derechos morales universales (la religión debe supeditarse a la moral, no a la inversa; no puede por tanto usarse como objeción de conciencia si no hay un criterio moral formal que lo sustente); esto implica también no atentar contra la seguridad de nadie (no se pueden permitir expresiones que inciten a atentados ni costumbres que impliquen “camuflajes”, como el burka). En caso de conflicto debe siempre prevalecer el interés general.

 
Sentimientos: hay que partir del derecho básico a ser uno mismo: concepto de identidad y de autenticidad.

Criterio para poner límites: no se puede ejercer una libertad de expresión emocional en caso de desigualdad de poder, ya sea debido a  relaciones jerárquicas o al contexto concreto en que se produce si implica una desigualdad de fuerza; el abuso de poder es un atentado a la expresión del otro.

Deseos: usamos el término aquí para referirnos a expresiones de lo que debería ser, peticiones y todo cuanto implique un cambio del estado de cosas. El derecho se limitaría desde el criterio de igualdad (si cualquier persona afectada puede replicar y sugerir sus deseos con el mismo poder).

Criterios para poner límites: en la medida en que la expresión de deseos sobre lo que debería ser u ocurrir implican una motivación a la praxis de los mismos, su formulación debe siempre respetar posibles deseos de otros y en la medida en que se expresen por representantes u organismos de poder deben sujetarse a racionalidad.)

Ejemplos: los proyectos políticos. Al ser expresados por autoridades políticas tienen más acceso a los medios de comunicación y a la posible coacción sobre grupos sociales no favorecidos o claramente opuestos en sus intereses a tales desideratas. (separatismos, imposición de sistemas políticos concretos...


Temas destacados en los dilemas propuestos por los alumnos y planteamientos que implican
 
·         Manifestaciones: derecho a la opinión pública. Implica, por el mismo valor, poder ser contestadas; si no, se rompe el diálogo social. Dentro de este tema, los escraches serían un medio y deben ser analizados como tal.

·         Abusos de poder en la expresión de sentimientos: jefe contra empleado; jefe de la CIA asesino. Lealtad empresa o institución, son códigos sociales frente a universales.

·         Defensa-reacción ante bulling.

·         Gays: discriminación social. Derecho a la afirmación de la propia identidad.

·         Grafitis: expresión artística y propiedad colectiva.


Herramientas conceptuales para el planteamiento de dilemas:

Autonomía moral/heteronomía (moral como identidad propia, ubicación en “factores altruistas” y en “reflexión racional”). Jerarquía de valores y clasificación de las mismas (universales o sociales). Conflicto de valores o de valores e intereses. Para el análisisis de los mismos: clasificación de los motores de la conducta (“egoístas” y “altruistas”, entendiendo éstos desde la propia identidad, con autonomía).

 

jueves, 19 de diciembre de 2013


La ley del silencio

Ficha Técnica

Título original: On the Waterfront.
Estados Unidos, 1954.
Director: Elia Kazan.
Reparto: Marlon Brando, Eva Marie Saint, Karl Malden, Lee J. Cobb, Rod Steiger, Pat Henning, Leif Erickson, James Westerfield, John Heldabrand, Rudy Bond, Martin Balsam, John Hamilton.
Productora. Columbia Pictures. Productor: Sam Spiegel.

 

EL ARGUMENTO

En los muelles de Nueva York, el jefe del sindicato portuario, Johnny Friendly (Lee J Cobb), controla con métodos mafiosos la contratación de los estibadores; las personas que no transigen con él se ven así condenadas a la miseria. Pese a la ilegalidad de la situación, ésta se mantiene porque entre ellos impera la “ley del silencio”: quienes intentan denunciar la situación se enfrentan a ser asesinados.

El protagonista, Terry Malloy (Marlon Brando), un joven boxeador fracasado, es hermano de Charly Malloy (Charly “el señorito”), la mano derecha de Johnny, situación que le conecta con él como “protegido” para el que trabaja.

Atrapado en su entorno y forma de vida, Terry se deja llevar por la inercia y el conformismo. Su hermano mayor es su única familia y referente, y la obligada fidelidad a él le mantiene atrapado en esa inercia y en una negación de su propia conciencia, no sintiéndose capaz de enfrentarse a juzgar la inmoralidad o debilidad de su propio hermano.

La trama, centrada en la transformación y despertar del protagonista, se desencadena a partir de un acontecimiento: Terry se ve implicado involuntariamente en uno de los crímenes de Johnny, conduciendo a Joey Doyle a lo que será el escenario de su asesinato. Al impacto emocional de su conciencia se suman otros factores: conoce a Edie (hermana de Joey), por quien va a sentir una fuerte atracción. A través de ella recibe el mensaje y la perspectiva  del padre Barrie (Karl Malden) desde otro enfoque distinto al de su panda de mafiosos. Éste trata de animarlo para que acuda a los tribunales y cuente todo lo que sabe. Estos factores emocionales (el complejo de culpa y su amor por Edie) actúan como motores que van despertando su conciencia a la verdad de lo que ocurre y de su propia vida, produciendo en él una revolución moral que crece en tensión e intensidad con los acontecimientos, y que culmina al final de la película en un impactante desenlace.


COMENTARIO
 
La delación

La ley del silencio plantea como tema central el de la delación.
El tema de la delación es uno de los más controvertidos dilemas morales. ¿Se debe delatar una falta si no nos afecta directamente? ¿Dónde está la línea que separa ser honesto y ser chivato? En una situación así varios factores pueden complicar la respuesta: la relación con los culpables o las víctimas, la implicación en la situación… y la naturaleza de la situación misma.

La película maneja y retrata el impacto emocional de las palabras con que se plantea la cuestión: ser cobarde o valiente, leal o chivato. Dos enfoques interesados de un mismo dilema, que sólo puede resolverse analizando lo que esté en juego delatar y las motivaciones de tal delación.

En este caso el tema de la película se decanta de forma muy clara a favor del primer enfoque: se trata de una situación de abuso de poder, crímenes y coacciones que mantienen atenazados a cuantos se ven sometidos a ella, una situación con la que, moralmente, se impone acabar.

Como en todos los dilemas morales, la solución pasa por buscar y eliminar la ambigüedad argumentativa: el juego está en salir de la pregunta, mal formulada como dilema: si la delación es justa o no. La pregunta en sí encierra la trampa: no hay una respuesta única a si se debe o no “delatar” algo; dependerá de la naturaleza (perversa o justa, privada o pública, justificable o no) de lo que se trate de denunciar, y de la intención del que delata (si obra según su conciencia o según sus intereses), así como quizá de las consecuencias que de tal delación sean esperables. La ambigüedad está aquí, pues, en la misma pregunta, que encierra una falacia, porque obliga a una generalización errónea. La libertad de conciencia es, una vez más, la piedra angular que ayuda a enfocar este tipo de conflictos: ¿es libre Terry cuando obedece los deseos e intereses de Johnny o los de su hermano? ¿Qué verdaderos factores deciden su conducta?

El mismo director, Elia Kazan, fue acusado de utilizar el tema de la película para justificar su papel en la época de la llamada “caza de brujas” del senador McArthy. Muchos le acusaron de pretender comparar una banda de hampones con las víctimas de la persecución política que se vivió en esa época. Esa comparación es fruto de la generalización errónea de que hablábamos arriba, por lo que el dilema, más que resolverse, se disuelve al reformular los términos que hacen moral o inmoral una u otra conducta.

La evolución Moral

Bajo el tema patente y explícito de la delación se encierra otro más interesante y veraz: el del despertar de la conciencia moral de su protagonista, que responde a la cuestión de ser fiel a sí mismo. El protagonista, Terry, está atrapado en un contexto social desde el que ha crecido y que ha sido su única herramienta para enfrentarse al mundo. A modo de coraza, Terry se forja una imagen sobre las personas a las que está sometido: un hermano protector al que se siente leal, una fidelidad al poderoso que les da de comer y al que se obliga a sentirse agradecido para no reconocer su sumisión… Todo ello es fruto de su propio contexto.

Su vida se va desvelando en distintas escenas y conversaciones; desde pequeño ha vivido en un entorno agresivo donde se impone la lucha por la supervivencia. Su padre muere asesinado y su hermano mayor queda como su único referente. Éste, Charley, ha ido cayendo por una pendiente de corrupción víctima del mismo contexto, donde el único objetivo visible es sobrevivir del mejor modo posible: al lado de los poderosos.

Todo ser humano posee un umbral de la moral: ese punto donde los valores empiezan a pesar más que los intereses. En el caso de Charley el freno a su corrupción se impone cuando se ve obligado a mandar a la muerte a su propio hermano, al que ha criado.

El crimen en el que Terry se siente implicado involuntariamente le sacude emocionalmente y le obliga a plantearse sus verdaderos valores. Se retrata el despertar de su conciencia, despertar en el que interviene un factor externo: su encuentro con Edie Doyle (Eva Marie Saint). Ella le hace patente un discurso y una mirada vital distintos y opuestos a los únicos de que ha dispuesto hasta entonces.

El tema de la redención moral a través del amor es un clásico de arte, muy usado tanto en el cine como en la literatura (queda reflejado en estado puro en el mito de Don Juan). Hay también guiños a los obstáculos contra el amor verdadero, como en Romeo y Julieta. Pero aquí no hay Montescos ni Capuletos; no se trata de bandas rivales al mismo nivel, sino de una lucha del bien contra el mal, de la honestidad contra la corrupción y el abuso de poder.

Pero no es el mero amor a Edie lo que le transforma. La evolución que vive Terry es más bien un despertar del autoengaño en que está sumido. Edie es sólo una luz, una promesa de otra vida posible, de sus propios deseos, de sus propias tendencias. Su confesión ante las autoridades no es fruto sin más del deseo de Edie (de hecho, cuando va a verla le dice que “no hará” lo que ella quiere), ni tampoco la presión del sacerdote. La sed de venganza que se apodera de él por el asesinato de su hermano (a quien también quiere) es el empuje final, que el sacerdote canaliza hacia esa acción, en lugar del mero asesinato que planea, siguiendo el único código que conoce. Tras confesar la verdad sufre más presión que nunca: sus “amigos” le dan la espalda, le marginan en el  trabajo, la propia Edie le sugiere que huya… Pero Terry descubre su fuerza. Su enfrentamiento a Johnny es revelador: “me he estado traicionando a mí mismo”; ahora puede contestarle: no es él el donnadie de que le acusan.  Solo frente a todos y frente a todo, se da cuenta: Johnny es ahora el pobre hombre; “sin tu revólver y tus matones no eres nada”.

 El papel de la sociedad

La sociedad como elemento protagonista está aquí representada por los estibadores, trabajo en el que se ocupan la mayoría de los habitantes del barrio portuario donde se desarrolla la trama.

Junto con la evolución moral del individuo y los factores que motivan su conducta, es también fundamental analizar los factores que mueven a un colectivo y el modo en que este colectivo influye tanto en la educación como en el desenvolvimiento del individuo.

La ley del silencio no viene impuesta sólo desde arriba, desde el abuso de poder de Johnny Friendly y sus compinches, sino también desde abajo y en paralelo a quienes están sometidos a ella. Los intereses de los beneficiados y el miedo de todos generan ese “valor” nocivo, que impone el adjetivo peyorativo de “chivato” a quien se atreva a cuestionar las normas implícitas establecidas. Miedo, inercia, impotencia y egoísmo, son los primeros cimientos de esa conducta sumisa y cobarde. Los pocos que alguna vez han intentado denunciar han muerto: la situación se asume con fatalismo hasta enquistarse como norma de conducta.

Hacer evolucionar a la sociedad es aún más difícil que al individuo, aunque una vez surge el detonante el enardecimiento se contagia. Aparecen a menudo retratadas miradas pasivas, huidizas o cómplices de los estibadores, haciendo del entorno social con sus impulsos colectivos un protagonista más de la película: el triunfo final se refleja en ese cambio de la sociedad, cuando los estibadores despiertan como despertó Terry (y gracias a él) y se vuelcan en su apoyo, culminando en ese cambio social metafórico que supone la total victoria de Terry, transformado de fracasado en héroe triunfador.

martes, 22 de octubre de 2013

Factores que condicionan la conducta humana

¿Quiénes somos? ¿Por qué hacemos lo que hacemos? ¿Cuál es el origen de nuestros valores? ¿Qué se ha estudiado sobre esto a lo largo del desarrollo del pensamiento humano? Se presenta aquí una somera revisión filosófica y psicológica de estos temas. Anímate a plantearte las cuestiones que se proponen.

sábado, 28 de mayo de 2011

Historia y filosofía de la política

FORMAS DE GOBIERNO



 I. HISTORIA DE LA POLÍTICA

1. Evolución y variedad de las formas de gobierno.
En la antigüedad, las formas de gobierno que predominan son las monárquicas o, en sociedades más desarrolladas y estables, las imperiales. la forma espontánea de organizarse las sociedades humanas parece organizarse en torno a uno o varios líderes; el cuanto las sociedades son un poco más complejas esos líderes se eligen de forma más convencional (los más ancianos, los mejores guerreros...), pero en algún momento surgen otras formas de organización basadas en leyes y constituciones.
En Grecia, donde no existía una unidad gubernamental –aunque sí cultural y lingüística– surge una mayor variedad de formas de gobierno, y con la filosofía los primeros estudios sobre política o el Estado ideal.

2. El surgimiento de la reflexión política: Platón y Aristóteles
     Platón, en la República, plantea los fundamentos y la estructura del Estado ideal. Se trata de una búsqueda racional de la mejor forma de organizar la convivencia humana conforme a unas leyes, y en este sentido interesa más por su intención que por su propuesta. El contenido de la propuesta está inspirado en el sistema político y educativo de Esparta y en su propia concepción del alma humana.
    El eje en torno al cual gira el ideal de Estado es el de justicia, que Platón concibe como equilibrio entre las partes. Platón distingue tres partes del alma humana: la apetitiva o concupiscible, la irascible o emocional y la racional. Según esta estructura, el Estado debería dividirse en tres clases sociales: los gobernantes-filósofos, los guerreros y el pueblo o trabajadores. Cada persona pertenecerá a una u otra clase según la parte del alma que predomine en ella o que domine sus acciones: los racionales (los filósofos) deben ser los gobernantes; los irascibles o animosos deben ser los guerreros y los concupiscibles o sensuales deben ser los trabajadores. Este sistema político se sustentaría en un sistema educativo destinado a descubrir la parte del alma que domina en cada cual.
     Si sobre la constitución ideal del Estado destaca Platón, quien realizó el primer estudio sistemático de política fue Aristóteles. Se dedicó a catalogar todas las formas de gobierno conocidas en su época. Ningún gobierno es bueno en sí, depende del contexto. Para Aristóteles, un gobierno es bueno sólo cuando aspira al bien de toda la comunidad, y malo cuando cuida sólo de sí mismo. Este criterio se debe a que parte de:
– El fin del hombre es la felicidad.
– El hombre es un animal social y se realiza en comunidad. La comunidad más simple es la familia, luego la tribu o aldea y luego la polis, que sería la plenitud de la faceta social del ser humano.
De este modo, ofrece la siguiente clasificación:
• Monarquía (mono-arqué). Es el gobierno ejercido por una sola persona.
Degeneración: tiranía.
• Aristocracia (gobierno de los mejores). Por los mejores se entiende los que poseen mayor cantidad y grado de virtudes.
Degeneración: oligarquía: mandato de los ricos.
• Gobierno constitucional.
Degeneración: democracia.
      Entre medias existen infinidad de formas mixtas de gobierno.

     Dentro de esta clasificación, considera que el mejor es, siguiendo este orden: monarquía, aristocracia y Constitución. Ahora bien, la corrupción de lo peor es mejor que la corrupción de lo mejor, con lo cual es mejor la democracia que la oligarquía, y esta que la tiranía. De este modo hace una defensa subrepticia de la democracia. Hay que entender, no obstante, que la democracia de la que nos habla es la griega, distinta en muchos aspectos y más radical que a la nuestra.

II. IDEOLOGÍAS Y MODELOS DE ESTADO EN LA MODERNIDAD

     Se consideran formas modernas de gobierno, en el mundo occidental, las posteriores al Antiguo Régimen, basado en la monarquía absoluta y la sociedad estamental, con el que terminó la Revolución Francesa. La principal es la democracia, aunque tras la Revolución Rusa se implantaron también en muchos países os estados socialistas o cumunistas. Pero estos últimos han ido sumbiendo e incorporándose a los modelos democráticos occidentales cuyo rasgo distintivo fundamental no es tanto político como económico: están basados en la economía de mercado.

MODELOS DE ESTADO

     El Estado Moderno ha venido configurado por tres autores principales: Locke (1632-1704) padre del liberalismo político y del modelo de Estado liberal), Rousseau (padre del modelo republicano de Estado) y Montesquieu (formulador de la actual división de poderes: legislativo, ejecutivo y judicial).
     El modelo de Estado liberal privilegia la defensa de la esfera privada de la libertad, mientras que el republicano privilegia la esfera pública, basándose en la voluntad general.

2.1. Democracia

     El origen de la democracia como forma de gobierno está en Atenas y viene definida por sus propias circunstancias históricas, distinguiéndose de las actuales principalmente por ser directa y por el elitismo de la ciudadanía, dado que el número de ciudadanos era una minoría comparada con la población total.
     Otro antecedente remoto se encuentra en la República Romana, estructurada en una compleja jerarquía de instituciones y basada en el sufragio y en el Derecho -derecho romano del que aún somos en gran medida herederos-.
     Estas formas de gobierno desaparece hasta la caída del Antiguo Régimen con la Revolución francesa. Los principales artífices del Estado Moderno son Locke (padre del liberalismo y del modelo liberal de Estado, basado en los derechos naturales y en la libertad del individuo), Rousseau (padre del modelo republicano, basado en la voluntad general y la defensa del ámbito público) y Montesquieu (quien propuso el actual modelo de división de poderes: legislativo, ejecutivo y judicial).
    Hoy en día, por democracia se entiende un régimen político basado en el sufragio universal libre. La democracia occidental es una democracia parlamentaria, donde los ciudadanos ejercen su poder a través de unos representantes elegidos por votación. Se elige a partidos políticos –no a personas– registrados como tales con listas cerradas.

2.2. Estados socialistas
     Están basados en la colectividad de los medios de producción, que pertenecen al Estado, y en el establecimiento del partido único, por lo que han sido definidos, frente a los modelos democráticos, como totalitarios. El modelo que primero se impuso fue el estalinista. No hay que confundirlos con los Estados democráticos gobernados por partidos socialdemócratas, porque en éstos existe el pluralismo político y se definen únicamente por una tendencia a políticas de ayudas sociales, no existiendo la colectivización generalizada de los medios de producción.

IDEOLOGÍAS

1. Liberalismo
       Esto es debido a las transformaciones que se están produciendo en la sociedad en desde el Renacimiento  hasta la Edad Moderna las monarquías absolutas están siendo cuestionadas, porque impiden el libre desarrollo de la actividad económica de la burguesía. Por ello surgen críticas a la idea del derecho divino a gobernar, y eso da lugar a que se formulen las teorías contractualistas (teorías que defienden que el Estado es fruto de un pacto entre los hombres, y que en el estado de naturaleza los hombres nacen iguales y libres).
     John Locke plantea que los derechos naturales del hombre son tres: el derecho a la defensa de la propia vida, a la libertad y a la propiedad privada (este último matizado: en la medida en que esa propiedad es fruto del trabajo). Las constituciones liberales se basan en estos derechos.
     Si Locke es el padre del liberalismo político, Adam Smith (1723-1790) es considerado como el padre de la economía política y máximo exponente de la llamada “economía liberal”: defiende la libertad completa de comercio, es decir, la no intervención del Estado, como única forma de aumentar la riqueza de las naciones.

2. Socialismo

     Se trata de una doctrina política y económica que surge ante el orden social que aparece tras la Revolución Industrial, y que intenta responder a la situación de injusticia y opresión a que se ve sometida la nueva clase social, el proletariado. En realidad habría que hablar de "los socialismos", porque el término engloba las doctrinas basadas en la colectividad de los medios de producción. El más conocido y de mayores repercusiones es el de Karl Marx.
      Marx distingue entre “socialismo utópico” de los franceses (Proudhom, Fourier, Saint-Simon, Owen...) y “socialismo científico” (el suyo).

2.1. Marxismo
    Marx (1818-1883) nació en Alemania, donde estudió; tras la publicación de unos artículos radicales, tuvo que exiliarse a París y más tarde a Inglaterra, donde murió.
     Marx se basa en una concepción del hombre como homo faber (que “fabrica”). Su trabajo constituye su esencia. Por eso, cuando se le priva del producto de su trabajo, se le aliena.
     Su doctrina es calificada como materialismo dialéctico histórico.

Materialismo
 (Relaciones económicas ->generan relaciones sociales -> generan ideologías).
    Lo que define la realidad no son las ideologías, sino las relaciones económicas. El hombre se caracteriza como  un ser natural, que por tanto vive de la naturaleza. Su modo específico de vivir de la naturaleza consiste en transformarla (ara la tierra, fabrica utensilios...). Los recursos necesarios para transformar la naturaleza son los medios de producción.

Dialéctico
     Las relaciones humanas se configuran a partir del uso de esos medios de producción. Unos los poseen y otros trabajan para ellos. De este modo surgen las clases sociales. Estas clases sociales tienen sus intereses enfrentados.
     Las relaciones sociales generan unas ideologías (creencias o formas de interpretar la realidad) desarrolladas por los opresores, que intentan disfrazar la realidad a los oprimidos para que no se revelen.

Histórico
    El enfrentamiento entre las clases sociales (trabajadores y dueños de los medios de produción) produce revoluciones que van marcando la evolución histórica. Marx explica esta evolución simplificada en el siguiente proceso:

Edad Antigua        Edad Media          Edad Moderna                         Futuro
amo/esclavo          señor/siervo        capitalista/proletario      Dictadura del proletariado -> comunismo

     En todo momento histórico hay una confrontación entre una clase social dirigente y una clase trabajadora oprimida. El choque entre ambas (tesis y antítesis) da lugar a un nuevo orden social (síntesis), que a su vez genera una nueva clase social dirigente frente a otra oprimida. Así, la época antigua estaría caracterizada por la oposición amo-esclavo, la Edad Media por la de siervo-señor, que dará lugar tras la revolución urbana a la burguesía, origen de su actual oposición capitalista-proletario. De este modo, el origen de toda transformación es económico.

El modo de producción capitalista tiene las siguientes peculiaridades:
1. La riqueza del empresario se basa en la plusvalía: diferencia entre el coste de producción y el precio de venta.
2. El salario de los trabajadores forma parte del coste de producción: el trabajador se convierte en una mercancía ( se le deshumaniza).
     Marx considera que estas relaciones de oposición son las leyes por las que se rige la historia. Por eso intenta deducir a partir de ellas lo que ocurrirá: la clase obrera se enfrentará a la capitalista y se hará dueña de los medios de producción, que pasarán a ser colectivos (socialismo). La oposición se produce ahora entre Estado (dueño de los medios de produción) y pueblo. Esa dictadura del proletariado es un paso inevitable para alcanzar el estado ideal: el comunismo, donde se acabará con el Estado.
     Pero la sociedad no evolucionó como él pensaba. Según Marx, sería en Inglaterra, el país pionero en el desarrollo del capitalismo (consecuencia de la Revolución Industrial) donde se daría el paso al socialismo, pero las sociedades industrializadas evolucionaron de otro modo: el propio proletariado se convirtió en la clase que consumía los productos generados. Lenin propugnó que lal revolución podía forzarse, y la impulsó en un país donde no se había dado la transición al capitalismo.
     Hoy día hay quien defiende que la teoría de Marx no ha fracasado, sino que se realiza en el ámbito mundial: para que occidente (nueva clase opresora) pueda generar su capitalismo explota al tercer mundo (clase oprimida, que habría de dar lugar por tanto a la revolución).

2.2. Anarquismo
     Puede interpretarse como ausencia de todo mando y ley, o simplemente como ausencia de un jefe. En la época moderna se emplea el término “anarquía” en sentido político. La doctrina que defiende la anarquía pasó a denominarse anarquismo.
Tanto el anarquismo como el liberalismo han subrayado la importancia del disentimiento respecto a las opiniones establecidas y el papel fundamental de la crítica y la oposición frente a todo poder establecido, el cual tiende a perpetuarse a sí mismo. Pero el idealismo ha ido enmarcándose en la ideología de las clases burguesas, aplicando el principio económico y político del laissez-faire.
    En el s. XVIII, especialmente con W. Godwin, el anarquismo como doctrina política, social, económica y moral defiende la idea de la liberación de toda tiranía y de toda explotación del trabajo ajeno. Para este autor, todo gobierno es tiránico y constituye un obstáculo para el ejercicio de la libertad y la realización de la justicia.
     Pero es en el s. XIX cuando se desarrollan las grandes teorías anarquistas. Rasgos de estas tendencias aparecen en Stuart Mill.
     Como doctrina política, social y moral fue propugnado por Proudhon, a quien se presenta a menudo como el fundador del anarquismo. Hay rasgos anarquistas en muchos de los socialistas franceses. Pero hay que llegar hasta Bakunin y Kropotkin para la formulación del anarquismo en la forma en que es entendido hoy, como un “anarquismo colectivista”, esto es, como un comunismo libertario. A la idea de “federación” de Proudhon se añade la de “comuna”.
     Estos autores encontraron el rechazo del marxismo. Los marxistas consideran en general al anarquismo como una doctrina ingenua, aunque algunos han simpatizado con él. Ambas teorías son comunistas, pero difieren en los métodos que hay que seguir para destruir al Estado. Coinciden en el ideal de una sociedad sin clases. Los anarquistas consideran que la toma del poder por parte del proletariado lleva a una perpetuación de ese poder, y por tanto a la corrupción, pues todo poder es corrupto.
     Hay gran variedad de doctrinas anarquistas; el comunismo anarquista es la más destacada. Es especialmente importante en España y Francia el anarcosindicalismo. El interés de los anarquistas por el individuo y el individualismo ha hecho que consideren a autores como Max Stirner, Nietsche y Tolstoy como parte de su tradición cultural moderna. Esa variedad se manifiesta en que dentro de él se encuentran tanto doctrinas de la llamada “acción directa” como doctrinas de no violencia y no resistencia.


PARA REFLEXIONAR Y DEBATIR
     La ideología liberal surgió a raíz de las necesidades de la burguesía que veía cómo la riqueza que ellos creaban se veía limitada y trabada por el poder de las monarquías absolutas, ya que los reyes eran quienes tenían la prerrogativa de decidir con quién se comerciaba y limitaba de esta forma sus mercados extranjeros y sus posibilidades de desarrollo con aranceles. Surgió así el debate del derecho al gobierno, buscando nuevas fórmulas que cuestionaban que tal derecho fuera divino (las teorías del contrato social) y que abogaban por el derecho de los gobernados a derrocar ese poder si estorbaba el interés público.
     Los socialismos posteriores intentaron responder a una realidad social inhumana e injusta: los intereses de los empresarios, durante la Revolución industrial, situaban al proletariado como un bien de intercambio más, haciendo que les interesara reducir sus salarios y generando de este modo unas condiciones infrahumanas en una gran parte de la población, que se veía condenada a la explotación, la miseria y el analfabetismo, no siendo así capaces de luchar por sus derechos. Dado que el problema radicaba en que las industrias estaban en unas pocas manos privadas, proponían como solución la colectivización de los medios de producción, así como el derecho a la educación pública y su promoción. Como medida de defensa, el proletariado sólo tenía fuerza si se mantenía unido -un trabajador solo no tenía fuerza alguna contra el capitalista, porque era fácilmente sustituido-, y surgen así los sindicatos y la idea del derecho a la huelga: la paralización de la producción -estamos en la Revolución Industrial- afectaba directamente a los intereses de los capitalistas.
    Pero nuestra sociedad actual ha cambiado. Estamos marcados por la globalización y la Revolución del sector terciario -el industrial es el secundario-. Las huelgas atentan contra intereses muy difusos y en muchos casos contra los intereses colectivos, especialmente cuando son huelgas de servicios públicos. La riqueza ya no se mide por la producción, sino por el valor virtual del dinero, medido con los índices bursátiles como el Dow Jones, Nikkei 225, FTSE 100, Ibex 35...; fluctuando con el valor impuesto por los préstamos interbancarios como el conocido EURIBOR...
¿Qué nuevos tipos de "ideología", en sentido marxista, nos tienen hoy sumidos en la ignorancia de la realidad?
     Se propone hacer grupos de debate que analicen primero la realidad social, después los valores que se desprenden de ellos (qué cambios en nuestra manera de relacionarnos con la realidad se derivan de esa nueva realidad tecnológica, de nuestros modos de producción...) y por último que se hagan propuestas concretas.

La finalidad de este ejercicio es darse cuenta de que las ideologías son un producto cultural que surgen en un contexto histórico determinado como intento de dar respuesta a los problemas de la época. Cuando pierden su contacto con la realidad se anquilosan. Cada sociedad debe revisar su propia realidad para enfocarla a la justicia.