martes, 1 de marzo de 2011

KARL MARX, I: Contexto

KARL MARX
(1818-1883)

Vida
     Nació en Trier (Treveris) en la Antigua provincia del Rin; hijo de judíos, su padre era abogado en su ciudad natal; por presiones políticas las autoridades prusianas le obligaron a convertirse al protestantismo. Estudió derecho en Bonn y Filosofía en Berlín. Fue simpatizante del grupo de los “jóvenes hegelianos de izquierda”, en cuyo maestro se convirtió Feuerbach; estudió a fondo el sistema hegeliano. Colaboró en la Gaceta Renana (Rheinische Zeitung), de la que llegó a ser redactor jefe hasta que fue censurada. Ante la imposibilidad de seguir trabajando en Alemania se fue a París.
     Allí, en París, conoció a Engels en 1844, con quien mantuvo estrecha amistad y colaboró en varias obras. Se familiarizó con los escritos de los socialistas utópicos franceses, especialmente Fourier, Proudhon,Leroux ySaint Simon. También conoció a varios revolucionarios, como Blanqui o Bakunin. Fue expulsado de París a petición del gobierno prusiano por sus colaboraciones en el semanario Vorwärts y se marchó a Bruselas en 1945. En 1847 fundó con Engels la Liga de los comunistas cuyo programa político y filosófico fue fijado en el Manifiesto del Partido Comunista (1848)
     En 1849 llega a Londres, donde permanecerá hasta su muerte y donde escribió sus obras más importantes y desde donde dio el principal impulso a la formación de la I Internacional.

HISTÓRICO

     Con las consecuencias de la Revolución Francesa y la Revolución Industrial comienza en el s. XIX la Edad Contemporánea. Es una época de grandes cambios, marcada por las unificaciones de Alemania e Italia, el Imperialismo, que extenderá las revoluciones burguesas, y la expansión colonialista. En Alemania destaca Bismark, en España la Guerra de la Independencia; se funda el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda y gobierna la reina Victoria desde 1937 (Crisis de la Patata en Irlanda, 1846); en Francia reina Napoleón III y en América destaca Lincon. Revolución de Marzo (1848-49), conflicto entre Austria y Prusia y guerra austro-prusiana, con la victoria de la última.
     El factor histórico que más influye en su contexto es la Revolución Industrial, por los cambios sociales que supuso.En este siglo se dan en realidad dos fuertes Revoluciones Industriales: entre 1750 y 1840, y la segunda entre 1880 y 1914.


SOCIOCULTURAL

     La Edad Contemporánea está fuertemente influida por la Revolución Industrial. Ésta va a dar lugar a grandes cambios en diversos ámbitos:
· Cambios políticos: el s. XIX está marcado por la aparición de las democracias, así como por la configuración de los estados republicanos y liberales.
· Cambios sociales: la aparición del proletariado va a traer consigo la aparición de nuevas formas de miseria y enfermedades relacionadas con el hacinamiento y la desnutrición.
     En Inglaterra aparecen las Bibliotecas parroquiales y las de los mechanic’s institutes, financiados por los obreros, donde éstos recibían enseñanzas de algunos filántropos. Son muestras del interés por cultivar al pueblo como modo de sacarle de su miseria y de contribuir a su desarrollo. La conciencia social por la situación del proletariado está ya manifestándose.
· Cambios culturales: se potencia la dimensión práctica de la razón. Hay una nueva mentalidad económica, que cristaliza en personajes como Rockefeller, Morgan…
     Ciencia: hay un importante desarrollo de la tecnología, y y la conciencia por la situación del proletariado hace que surjan los conceptos de medicina preventiva salud pública. Wiliam Whewell acuña el término “científico”. Se da un privilegio de la ciencia físico-natural, con las aportaciones destacadas de científicos como Pasteur, Kock, Mendel, Darwin… En este último se percibe claramente la influencia del ámbito económico y social en la ciencia.
     Arte: el Neogótico reacciona contra el Clasicismo y el Realismo contra el Romanticismo. En pintura destaca el paisajismo inglés (Turner..) y el Romanticismo (G. Friedrich…). Más destacable es la aparición de la arquitectura del hierro. La literatura se ve influida por nacionalismos y liberalismos; pero lo más notorio es la aparición de la novela industrial o social; es el siglo de autores como Dickens, Mark Twain, las hermanas Brönte, E. Gaskel, Disraeli, Stendhal, Baudelaire, Wilde, Ibsen, J. Verne… 

FILOSÓFICO

En filosofía, la Edad Contemporánea está marcada por la crisis de la razón especulativa y una crisis general de valores (filosóficos, artísticos, políticos…). Se introduce el concepto de Historia en la filosofía (antes, sólo Agustín). Surgen los principios de las principales corrientes filosóficas de la Edad Contemporánea: Idealismo absoluto, Materialismo dialéctico, Materialismo histórico, Positivismo (consecuencia del rechazo a la Metafísica), Nihilismo, nuevas ideologías como liberalismo (asociado al capitalismo), nacionalismos (asociado a la ideología republicana), socialismos…
     Las principales influencias recibidas por Marx son las siguientes:
· El Idealismo alemán, de Kant a Hegel.
· La Izquierda hegeliana, representada por Feuerbach, quien dará la vuelta al idealismo dialéctico hegeliano y lo transformará en materialismo, siendo éste el que influye en Marx.
· La Economía política inglesa, cuyos principales autores conoció y cuya situación pudo conocer, tomando partido por el proletariado frente a los intereses de la burguesía.
· El Socialismo utópico francés: Proudhon, Saint-Simon, Fourier, Leroux…

lunes, 28 de febrero de 2011

Tomado de El país, 27-2-2011


Lo más triste es que es verdad. El Estado tuvo que dar dinero a bancos y grandes entidades, para que no se hundiera la economía que ya habían hundido ellos. Dinero nuestro. Ahora se forran, mientras aumentan los recortes, se niegan préstamos o se pide un interés demencial... por el dinero, nuestro, que un día les dieron. Ellos no tienen que devolver nada. 
Y mientras los demás seguimos diciendo y aceptando que nos digan que estamos en crisis.
¿Qué está pasando? ¿En qué estamos pensando?... 

martes, 22 de febrero de 2011

Kant por problemas

KANT POR PROBLEMAS

Kant hereda los ideales ilustrados de desarrollar una humanidad libre y justa a partir de la razón. Por ello su proyecto filosófico, desglosado en las tres célebres preguntas ¿qué puedo saber?, ¿qué debo hacer? y ¿qué me cabe esperar? se reúnen en una sola: ¿QUÉ ES EL HOMBRE? A esta pregunta responderá estudiando el funcionamiento de la razón pura en sus dos aplicaciones, teórica y práctica.

TEORÍA DEL CONOCIMIENTO: ¿QUÉ PUEDO SABER?

Kant se encuentra con:
· El progreso de la ciencia física experimental, en su época, ha traido avances muy importantes, que parecen demostrar que es realmente operativa y que ha entrado en el "camino seguro del saber".
· Pero, tras leer a Hume, reconoce que no se ha descubierto hasta la fecha la forma lógica de demostrar que esa ciencia sea realmente fiable, ya que se basa en la inducción (recordar inconsistencia lógica de la inducción).
     Por un lado, desde un punto de vista lógico, la ciencia empírica no puede ser predictiva, porque se basa en la inducción. Por otro lado, todos los argumentos pragmáticos apuntan a que sí que funciona.
     ¿Cómo podría explicarse el problema de la validez de las ciencias empíricas -basadas en la experiencia-?
Necesitará justificar que sí que hay juicios sintéticos a priori -que sean predictivos y amplíen el conocimiento-. La solución la hallará con su famoso "giro copernicano": no se trata de analizar cómo el conocimiento llega a nosotros: debemos plantearnos cómo nosotros elaboramos el conocimiento. La mente es activa, tiene condiciones trasdendentales que elaboran la información del mundo en sí (noúmeno) y, de este modo, el conocimiento elaborado se transforma en fenómeno (el mundo tal y como se nos muestra). Veamos el desarrollo de su planteamiento:
¿Cómo funciona la razón pura teórica? Se enfrenta a las dos posturas con que se encuentra hasta la fecha: racionalismo y empirismo. Kant parte de aceptar las dos siguientes premisas:

1) Hume: la ciencia no tiene consistencia lógica.
2) La física ha entrado en el camino seguro del saber.
¿Cuál rechazamos? Kant se niega a rechazar cualquiera de las dos.
Para ello: los juicios sintéticos a priori tienen que ser posibles. (Recordemos que Hume sólo reconoce dos tipos de juicios: analíticos a priori y sintéticos a posteriori; por ello la física, una ciencia empírica, no tiene argumentos lógicos para fundamentar su universalidad).

Solución: el conocimiento es siempre de lo fenoménico: la mente es activa, no pasiva. A este cambio de perspectiva lo denomina “giro copernicano”.

 Capítulos de la CRP   facultad que analiza   Ciencia que estudia  Condiciones trascendentales


Estética trascendental       sensibilidad      Matemáticas    espacio y tiempo (intuiciones puras)


Analítica trascendental       entendimiento       Física       categorías (conceptos a priori)


Dialéctica trascendental          razón           Metafísica


La razón enlaza juicios. Pero necesita de los datos de la experiencia. “Las intuiciones sin conceptos son ciegos; las categorías sin intuiciones son vacías”. Por intuición se refiere a la sensible (la metafísica es imposible como ciencia porque no tenemos intuición inteligible).

II. ÉTICA: EL USO PRÁCTICO DE LA RAZÓN. ¿QUÉ DEBO HACER?

Acepta la crítica de Hume a la falacia naturalista: la moral no puede reducirse a enunciados descriptivos, de la naturaleza. Pero la solución de reducir la moral a sentimientos, lo cual la convierte en subjetiva, a Kant no le gusta, porque entonces se imposibilita la comunicación y unión de todos los hombres bajo una misma moral (recordemos que es un ideal de la Ilustración: una humanidad guiada por la razón, que supere los dogmatismos y las guerras ideológicas y religiosas. Por ello necesita fundamentar una moral objetiva, que nos obligue a todos desde la razón.

¿Cómo podemos unir a la humanidad en una sola moral que obligue a todos? Para que esto sea así la moral debe ser independiente:

• De todo conocimiento: distingue entre éticas materiales y formales: las primeras se basan en el contenido de la acción moral, el bien; la segunda (la suya, única hasta entonces) en la forma de toda ley: el deber. Los imperativos de las primeras son hipotéticos, por eso no obligan. El imperativo de la moral debe ser categórico: nos sentimos obligados a realizar una acción porque la razón la presenta como buena en sí misma, no con vistas a obtener otra cosa.

• De toda inclinación sensible: Kant dice que el hombre posee una doble naturaleza: inteligible o racional, y sensible. Nuestra naturaleza sensible sigue las leyes deterministas de los fenómenos. El ser humano se conoce como fenómeno, pero se vive como noúmeno (como ser libre y racional).

• De toda esperanza. Enlazando con el primer punto, no podemos justificar la moral apelando a mandatos divinos que conlleven un premio o un castigo. Hemos de actuar puramente conforme a lo que nos dicta la razón práctica. Libertad y deber se identifican, porque la voluntad libre es aquella que obedece a su razón, no a sus inclinaciones sensibles.

III. LA RELIGIÓN. ¿QUÉ ME CABE ESPERAR?

Pero la ética kantiana deja sin resolver el problema de la felicidad. Ha definido muy bien el imperativo moral, que no puede valorar las acciones con vistas a una finalidad exterior, a un premio, y la felicidad es una finalidad ajena a la bondad misma de la acción.
Pero no podemos olvidar que la felicidad es el principal motor de la acción humana. Además, pensando en términos de justicia, él mismo dice que "repugna a la razón" que los buenos no sean felices y los malvados sí. Por ello, para abarcar todas las dimensiones humanas, tiene que contestar a este problema, esta vez no con juicios ni con imperativos, sino con postulados. Los postulados de la razón práctica son: la libertad (conditio sine qua non de la moral), la inmortalidad del alma (para que reciba su pago en otra vida) y la existencia de Dios (porque se requiere un Juez Supremo que realice ese justo pago).

domingo, 20 de febrero de 2011

Kant, V: trascendencia de su filosofía

TRASCENDENCIA DE LA FILOSOFÍA KANTIANA

La expresión del propio Kant sobre el “giro copernicano” que dio a la filosofía ha cuajado en el pensamiento occidental, conciente de que hay un antes y un después de Kant en la filosofía:


En teoría del conocimiento: supuso un nuevo planteamiento que parte del papel activo y constructivo de la mente en la obtención de conocimiento.

En Ética: la distinción entre éticas materiales y éticas formales supuso un nuevo punto de inflexión en el tratamiento de esta materia.

A estas aportaciones hay que añadir otras como la introducción del concepto de lo sublime en la estética, tema que aborda en la Crítica del Juicio.

Pero lo más relevante de su obra es el hecho de que, con su idealismo trascendental, se convierte en el padre del Idealismo alemán.

KANT, IV:LA RAZÓN PRÁCTICA: LA ÉTICA Y LA RELIGIÓN

EL USO PRÁCTICO DE LA RAZÓN
II. LA ÉTICA KANTIANA
 ¿QUÉ DEBO HACER?
EL IMPERATIVO CATEGÓRICO Y LA AUTONOMÍA DE LA MORAL



1. LOS OBJETIVOS Y EL PUNTO DE PARTIDA
     Kant había asumido la crítica a la falacia naturalista de Hume, que negaba que los enunciados éticos pudieran reducirse a juicios naturales. Pero a diferencia de Hume, Kant necesita fundamentar una ética objetiva (recordemos que el emotivismo moral de Hume convierte la moral en subjetiva; la coincidencia de los juicios morales se explicaría porque los humanos poseemos una naturaleza común). La ética de Kant no se va a fundamentar en los sentimientos, sino en la razón: en el uso práctico de la razón pura.
Veamos sus objetivos: Kant es heredero de la Ilustración, cuyos ideales éticos son:
– crear una religión natural (sin confesión religiosa).
– crear una moral independiente de todo conocimiento.
     Con esto pretendían unir a todos los hombres bajo una razón común y sin que unos tengan más acceso a la moral que otros. Esto eliminaría las guerras religiosas e ideológicas, suprimiendo los dogmatismos y la superstición.

2. PLANTEAMIENTO KANTIANO

     Estos ideales invalidan las éticas formuladas hasta entonces, porque son intelectualistas, dado que se basan en la idea del Bien: si el Bien es el concepto supremo en ética, para ser moral hay que conocer qué es el bien (la felicidad, el placer...). Al igual que establecerá lo que él mismo denomina "giro copernicano" en su teoría del conocimiento, cambiando la perspectiva del conocimiento como algo que recibimos al conocimiento como algo que elaboramos, en ética realizará un giro similar cambiando el punto de partida: en vez de partir de la definición de lo que sea el bien, la ética ha de basarse en el concepto de deber. Por ello establece la distinción entre éticas materiales y éticas formales.
Éticas materiales: las que están basadas en el contenido del precepto precepto moral -su "materia"-: la idea de bien, ya se entienda como felicidad, placer, virtud...
Ética formal: la que se basa en la forma de la ley moral, prescindiendo de su contenido; esa forma es el sentido del deber: lo que hace que la ley moral se me imponga como tal. Ésta es su ética.
     Los preceptos de las éticas materiales son meramente hipotéticos: “si quieres ser feliz... haz esto”. Este tipo de imperativos tienen dos inconvenientes:
– Se fundan en conocimientos (hay que saber en qué consiste el bien, que se entiende como objetivo de la acción).
– No son necesarios, ya que son a posterori (sólo podríamos saber si una acción es buena por sus consecuencias, es decir, si de ellas se ha derivado ese bien que se había definido como finalidad).

     En realidad, constata Kant, los imperativos hipotéticos dan consejos, no mandatos. Conclusión: la moral debe estar basada en imperativos categóricos: mandato absoluto y necesario, sin contenido concreto. Busca fundar la moral en lo que hace ley a toda las leyes, la forma de la ley (no una ley concreta), su a priori (ese a priori consiste en el hecho de que la acción se me presenta como necesaria en sí misma, al margen de las consecuencias que se deriven de ella). Los imperativos cumplen con respecto a la experiencia moral la misma función que las categorías con respecto a la experiencia científica.

Forma: estás obligado a actuar por obligación => que tu acción sea necesaria => que sea universal.

     Kant pretende fundar una moral autónoma:

a) de todo conocimiento (mandatos a priori, antes de conocer las consecuencias).
b) de toda inclinación sensible.
c) de toda esperanza (por tanto, de la religión).
a) De todo conocimiento

Por conocimiento aquí entendemos credos religiosos, metafísicas sobre la existencia de Dios, teorías sobre la naturaleza humana (como, por ejemplo, la búsqueda de la felicidad)... La moral se basa sólo en el deber, por tanto no hay que conocer el contenido de la finalidad de nuestras acciones.
(Kant está presuponiendo que tenemos una razón práctica que nos dicta lo que debemos hacer en cada caso. Ante la pregunta ¿qué debo hacer? Todo el mundo contestaría lo mismo. El imperativo categórico sería tan universal y necesario como el conocimiento matemático).


Kant establece una escisión entre:
– mundo sensible (ámbito del determinismo ) y
– mundo inteligible (ámbito de la libertad).
     Nosotros pertenecemos ambos. Nos conocemos sólo como fenómenos (objetos sometidos a las leyes físicas y biológicas; por eso es imposible conocer los motivos de actuación de los demás). Pero nos vivimos como noúmenos (cosas en si, seres libres). En cuanto noúmenos, inteligibles, tenemos razón práctica -la que se aplica a la acción, en cuanto deliberamos lo que hacer porque somos libres-, y de ahí viene la sociabilidad del hombre.
     Esta doble naturaleza explica que no siempre hagamos lo que debemos hacer: mi razón siempre me dirá lo que está bien y lo que esta mal; siempre sabemos si una acción es buena en sí misma o no lo es. Pero nuestra naturaleza sensible (aquí se incluyen deseos, miedos, apetitos, sentimientos...) en ocasiones se impone a nuestra razón, y obramos por las necesidades sensibles que nos impone esta naturaleza en vez de por nuestra racionalidad, que sería universal.
LIBERTAD: somos libres y racionales, o sea, poseemos una voluntad que quiere lo que debe querer, esto es, su obligación. Pero a su vez pertenecernos al mundo del determinismo, por lo que tenemos inclinaciones y deseos (no pertenecientes a la voluntad). Esto es lo que crea el problema moral.
     Vemos, pues, que para Kant la libertad se relaciona con la razón: somos libres en la medida en que nos gobernamos por medio de nuestra razón, en la medida en que nuestra voluntad es racional. Si no, somos esclavos de nuestra naturaleza sensible.
Se establece, pues, la siguiente ecuación:
Libertad = voluntad libre = voluntad racional = deber.

     Un sujeto libre es aquel que se dicta a sí mismo su propia ley –por tanto libertad se opone a inclinación, no a deber–. Este es el sentido de la autonomía moral kantiana. El imperativo categórico es una ley moral -por tanto somos libres de seguirla o no- y no del conocimiento debido a esa doble naturaleza humana. Por una parte, soy libre –miembro del mundo inteligible: razono la bondad o maldad de las acciones posibles–. Si sólo fuéramos racionales, mis acciones serían siempre conformes a la autonomía de la voluntad (la voluntad de todos es la misma, porque es racional): por tanto, conforme al deber. Pero por otra parte, tenemos una naturaleza sensible: tenemos inclinaciones que nos determinan, que no pertenecen a la voluntad, nos hacen débiles a la hora de cumplir nuestro deber. Por eso el imperativo categórico no es un "ser" sino un "deber ser".

c) De toda esperanza:

     Si al actuar estamos pensando en un Juicio Final, o estamos esperando un premio a nuestra conducta –la felicidad, el Bien en otra vida...– la acción no está siendo puramente moral. Cada acción debe hacerse porque en sí misma nos parece buena, no porque nos vaya a reportar nada; por actitud moral entendemos aquélla que está al margen de todo interés. Actuar moralmente es actuar por deber.

EL PROBLEMA DE LA FELICIDAD
     En Kant se produce una escisión entre virtud y bien (entendiendo el bien como la recompensa que se deriva de la buena acción). Esto trae un problema: la felicidad queda al margen de todo planteamiento ético. Aunque nos quede claro que, efectivamente, así es (siempre nos parece más moral aquel que actúa sin esperar recompensa que el que espera alguna, aunque sea agradecimiento o reconocimiento) no deja de ser también cierto que la felicidad es el principal motor, la meta última a que aspiramos, y la ética kantiana deja este problema sin explicar. Por ello, aunque sea al margen de la ética, para abarcar lo que es el hombre ha de añadir una tercera pregunta: "¿Qué me cabe esperar?". Pero ésta queda fuera de la ética, del mismo modo que ésta quedaba fuera del conocimiento. Si al conocimiento le correspondían los juicios y a la ética los imperativos, ahora ha de añadir una forma distinta de responder a este nuevo ámbito, que es el de la religión (la dimensión religiosa de todo ser humano, entendida como religión natural); esta nueva forma de responder son los postulados.
     Esta escisión no se salva en la moral, sino con la pregunta religiosa: ¿qué me cabe esperar? Esta pregunta es posterior a la pregunta ética, y se responde con los tres postulados de la razón práctica: la libertad, la inmortalidad del alma y la existencia de Dios.



III. LA RELIGIÓN
¿QUÉ ME CABE ESPERAR?
LOS POSTULADOS DE LA RAZÓN PRÁCTICA



     El imperativo categórico se define al margen de la felicidad. La moral es actuar por deber, y no por gusto ni por felicidad –ni siquiera por placer humanitario–. El objeto de la voluntad moral no puede ser individual, se define por ser universal.
     Ahora bien: es injusto, piensa Kant, repele a la razón, que la persona moral no sea feliz y la malvada sí. En este mundo vemos que virtud y felicidad no coinciden, luego hay que postular –no demostrar, pues es imposible según su propia teoría del conocimiento–:
a) La libertad. Ésta, en realidad, es un postulado de la ética: si no somos libres, no tiene sentido decir que elegimos bien o mal las acciones que emprendemos. La libertad es conditio sine qua non de la moral.
b) La inmortalidad del alma. Dado que en ésta no lo vemos, esperamos que los buenos serán felices en la otra vida y por la eternidad, obteniendo así el justo premio a sus méritos.
c) La existencia de Dios. Es necesario postular la existencia del Ser Supremo como garante de la retribución justa de la felicidad, pues para que ésta se dé ha de existir un juez todopoderoso que lleve a cabo esa justa retribución.

     Del problema de la felicidad se extraen, pues, los tres postulados de la razón práctica: la libertad, Dios, y la inmortalidad del alma.

CARACTERÍSTICAS DE LA MORAL KANTIANA

     Es una moral objetiva (la razón descubre, no inventa, la bondad o maldad de las acciones, y lo expresa a través de los imperativos), racional (el imperativo categórico es fruto de la razón, no de los sentimientos) y formal (prescinde del contenido de las normas morales: se queda con el sentido del deber que acompaña al imperativo categórico).


APÉNDICES

LA POLÍTICA COMO CULMINACIÓN DE LA MORAL

     Aunque Kant culmina su ética con el paso a la pregunta religiosa y aplaza el problema de la felicidad en la otra vida, no carece de un planteamiento político que se ciñe al ámbito de esta vida. La justicia es para Kant un ideal que actúa como horizonte al cual debe dirigirse la humanidad como conjunto. Aunque como tal horizonte resulte inalcanzable, marca sin embargo el camino por el cual debemos emprender la marcha de las legislaciones y de la conviviencia.


Críticas a la ética de Kant

– La principal es esa definición de la ética al margen de la felicidad. Pero esta crítica es ya asumida por Kant cuando plantea este problema en la tercera pregunta. Ahora bien, la felicidad continúa siendo el principal motor de acción del ser humano, y Kant prescinde de ella para explicar la acción. Aunque aporta la definición más pura de lo que se entiende por moral, como explicación de la acción sigue dejando esa oquedad.
– Al definir la moral como fruto de la razón práctica se ha objetado si las personas deficientes mentales, aquéllas que tengan mermado el uso de su razón, pueden ser morales. En realidad, tampoco aquí hay brechas racionales o argumentativas en el planteamiento kantiano, porque sí se puede contestar desde su planteamiento: o bien que, efectivamente, estos seres carecen de voluntad libre y por tanto de moral, o bien que el uso práctico de la razón es distinto al uso teórico y puede no estar afectado más que para el primer uso. Ahora bien, nos sigue quedando el poso de que la moral inocente y espontánea que puede verse en ciertas personas de racionalidad deficiente es más emocional que racional.



b) de toda inclinación sensible

lunes, 14 de febrero de 2011

Karl MARX, I: Contexto

KARL MARX
(1818-1883)
CONTEXTO HISTÓRICO, SOCIOCULTURAL Y FILOSÓFICO

Vida
     Nació en Trier (Treveris, antigua provincia del Rin); hijo de judíos. Estudió derecho en Bonn y Filosofía en Berlín. Amigo del grupo de los “jóvenes hegelianos de izquierda”, liderados por Feuerbach; estudió a fondo el sistema hegeliano. Colaboró en la Gaceta Renana (Rheinische Zeitung), llegando a ser redactor jefe hasta que fue censurada. Al no poder seguir trabajando en Alemania se fue a París.
     En 1844 conoció en París a Engels y se familiarizó con los escritos de los socialistas utópicos franceses. También conoció a varios revolucionarios, como Blanqui o Bakunin. Fue expulsado de París a petición del gobierno prusiano por sus colaboraciones en el semanario Vorwärts y se marchó a Bruselas en 1945. En 1847 fundó con Engels la Liga de los comunistas cuyo programa político y filosófico fue fijado en el Manifiesto del Partido Comunista (1848).
     En 1849 llega a Londres, allí permanecerá hasta su muerte y escribirá sus obras más importantes, dando también el principal impulso a la formación de la I Internacional.

HISTÓRICO

      La Revolución Francesa en el terreno político y la Industrial en el económico dan paso a la EDAD CONTEMPORÁNEA . Es una época de grandes cambios, marcada por las unificaciones de Alemania e Italia, el Imperialismo y la expansión colonialista. 
     En Alemania destaca Bismark, artífice de la unificación alemana, mientras en España se desarrolla la Guerra de la Independencia; se funda el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda y gobierna la reina Victoria desde 1937; en 1846 se produce la Crisis de la Patata en Irlanda; en América destaca la figura de Lincon.
     Pero sin duda el fenómeno histórico que influye en Marx es la Revolución Industrial y todas las consecuencias que conlleva. Las revoluciones burguesas, con sus aspiraciones a un mayor poder y libertad económicos, se explayarán por el mundo mediante el Imperialismo.

 
SOCIOCULTURAL

     La Edad Contemporánea se caracteriza por unas nuevas estructuras políticas y sociales. La Revolución Industrial trae consigo la aparición de una nueva clase social explotada: el proletariado, cuya miseria, enfermedades e incultura comienzan a despertar las voces de numerosos intelectuales.
· Cambios políticos: aparición democracias; estados republicanos y liberales.
· Cambios culturales: se potencia la dimensión práctica de la razón (positivismo), en detrimento de su dimensión especulativa ("crisis de la razón"). Hay un gran desarrollo de la tecnología, que se aplica no sólo a la industria sino también a otros campos como la medicina; en este sentido, las enfermedades generadas por falta de higiene y desnutrición que sufre el proletariado da lugar a que aparezca el concepto de medicina preventiva. A todo esto se suma la cristalización de una nueva mentalidad económica; destacan en este terreno personajes como Rockefeller, Morgan…
Ciencia: destaca el privilegio de la ciencia físico-natural. Es la época de los descubrimientos de Pasteur o Kock, la genética de Mendel, el evolucionismo de Darwin…
Arte: el Neogótico reacciona contra el Clasicismo y el Realismo contra el Romanticismo. Pintura: paisajismo inglés (Turner..) Romanticismo (Friedrich…); en relación a los nuevos avances tecnológicos y como testimonio de ello aparece la arquitectura del hierro; la situación social se refleja también en la literatura, influida por nacionalismos y liberalismos, a lo que se añade la aparición de un género conocido como "novela industrial"; es la época de Dickens, Margaret Gaskell, las hermanas Brönte, Stendhal, Baudelaire, Oscar Wilde, Ibsen, Julio Verne, … ).

FILOSÓFICO

     La Edad Contemporánea se inicia en filosofía con la crisis de la razón especulativa y una crisis general de valores (filosóficos, artísticos, políticos…). La nota más destacable es la introducción del concepto de historia en la filosofía (antes, sólo Agustín le daba una relevancia, pero como despliegue de la voluntad de Dios). Surgen los principios de las principales corrientes filosóficas de la Edad Contemporánea: Idealismo absoluto, Materialismo dialéctico e histórico, Positivismo (consecuencia del rechazo a la Metafísica), Vitalismos, Perspectivismos, Nihilismo, nuevas ideologías como liberalismo (asociado al capitalismo), nacionalismos (asociado a la ideología republicana), socialismos…

     Las principales influencias que recibe Marx son las siguientes:
· Idealismo alemán, de Kant a Hegel, siendo este último el artífice de la metafísica que se estudiaba en su momento. En concreto, Marx se adscribe a la  Izquierda hegeliana, cuyo cabecilla era Feuerbach, quien reinterpretó el idealismo dialéctico de Hegel como materialismo.
· Economía política inglesa, a través de las lecturas de los grandes economistas y con la ayuda de su amigo Engels.
· Socialismos utópicos franceses: Proudhon, Saint-Simon, Fourier, Leroux…

sábado, 12 de febrero de 2011

Español tenía que ser...

Entre las muchas anécdotas sobre los pueblos hispanos prerromanos, recuerdo aquélla que nos contó en el colegio mi profesor de Historia sobre un cántabro que, tras ser hecho esclavo en las guerras contra Roma, se volvió andando a su tierra -tenían esa costumbre: si les vendían como esclavos asesinaban a sus dueños y se volvían; andando si hacía falta-. Pues bien, hecho de nuevo prisionero volvió a repetir la misma hazaña, hasta que decidieron crucificarlo. Y atado en la cruz murió gritando "volveré, volveré". Qué carácter. No nos sorprende entonces que aquel caudillo cántabro, llamado Corocotta, a cuya cabeza Augusto puso el precio de 250.000 sextercios, se presentara en persona, con toda la chulería, ante el mismo Augusto a reclamarlos.
Pues una noticia reciente que me contó una amiga me ha hecho pensar inevitablemente en aquéllo de "genio y figura". Y eso que nos pensamos que anécdotas como las mencionadas serían propias de gente de entonces, tan bárbaros y brutitos ellos. Lean si no.

Noticia tomada de El Mundo, 10-1-2011.
Un legionario con destino en Ceuta ha protagonizado la historia más curiosa acontecida en los últimos meses en la ciudad autónoma: ser detenido por la Guardia Civil cuando pretendía entrar a nado desde Marruecos al haber perdido su pasaporte.
Lo que parecía ser una intervención más contra la inmigración clandestina se tradujo en una rocambolesca historia transcurrida en la madrugada del domingo al lunes en el paso fronterizo que separa Ceuta de Marruecos, según han informado hoy fuentes del Instituto Armado.
El dispositivo de seguridad de la frontera norte de Benzú hizo sonar las alarmas cuando las cámaras térmicas detectaron un intento de entrada ilegal a nado desde Marruecos bien entrada la madrugada del domingo.
La Guardia Civil desplazó hasta la zona una patrullera al presumir que se iba a encontrar con la típica escena de un inmigrante subsahariano o argelino que pretendía entrar a nado desde Marruecos, algo que ya se ha convertido en una tónica habitual.
Los agentes acudieron al lugar marcado por las cámaras y comprobaron que una persona, con traje de neopreno, dotado además de gafas y aletas, estaba intentando llegar a la costa, por lo que fue inmediatamente interceptado.
La sorpresa llegó cuando los miembros del Instituto Armado se dieron cuenta de que, lejos de encontrarse ante un inmigrante ilegal, se traba de un militar español, con base en una de las unidades operativas de la Comandancia General de Ceuta, que trataba de llegar a la ciudad autónoma nadando.
Neopreno, tubo y aletas
Al ser subido a la patrullera, el militar declaró que había optado por lanzarse al agua ante la necesidad de volver a España y no poder hacerlo por la frontera terrestre por haber perdido su pasaporte en Marruecos.
El soldado aseguró que el mismo domingo por la tarde intentó entrar por la frontera del Tarajal pero los gendarmes marroquíes le impidieron el acceso al carecer de pasaporte y pese a contar su historia de haber extraviado este documento.
Tras pensar posibles formas de regresar a España, decidió comprarse un traje de neopreno, con tubos y aletas para cruzar a nado, en lugar de alargar los trámites para cruzar legalmente el paso fronterizo.
Una vez comprobada la versión del militar, la Guardia Civil le puso en libertad. Pudo así incorporarse a su puesto el lunes, con una curiosa historia a sus espaldas. Eso sí, los miembros del instituto armado, que trasladaron al soldado a su acuartelamiento, abrieron un acta de infracción por intentar entrar en territorio nacional "por un punto no habilitado", por lo que el legionario deberá hacer frente a una multa.

Kant, III: Teoría del conocimiento: estética, analítica y dialéctica trascendentales

I. ¿QUÉ PUEDO SABER? TEORÍA DEL CONOCIMIENTO


1. ESTÉTICA TRASCENDENTAL

Hemos visto que todo conocimiento comienza con la experiencia. El primer paso para elaborar el conocimiento es la sensibilidad.
Las condiciones trascendentales de la sensibilidad son el espacio y el tiempo. Son formas a priori de la sensibilidad, intuiciones puras. Analicemos lo que esto significa:
– a priori: porque preceden a la experiencia, son sus condiciones de posibilidad.
– de la sensibilidad: distingue dos tipos:
     -interna (reflexiones... sólo sometida al tiempo)
     -externa (sensaciones}
– Intuiciones: no son conceptos (los conceptos son aplicables a una multiplicidad de individuos) y no se abstraen de la experiencia, pues, como hemos dicho, la preceden y posibilitan.
– Puras: porque están vacías de contenido empírico.
     El espacio y el tiempo, pues, son subjetivos, condiciones a priori de nuestra mente en los que ordenamos los datos sensibles que procen de la experiencia.

¿Cómo son posibles la matemáticas?
     La condición de certeza necesaria de las matemáticas se debe a que estudian estas condiciones trascendentales de la sensibilidad: el espacio y el tiempo.
     Los enunciados de las matemáticas son juicios sintéticos a priori (si no lo fueran, no ampliarían el conocimiento -sintéticos- o no serían necesarias -a priori-). La geometría estudia el espacio; la aritmética, el tiempo. Esto es posible porque espacio y tiempo son a priori.
     Kant analiza el siguiente ejemplo: 5 + 7 = 12. Por más que se analicen los conceptos de 5, 7 o adición, no aparece el de 12, luego añade algo al conocimiento.
     Todos los objetos de nuestra experiencia se dan en el espacio y en el tiempo, son a priori, y por tanto necesarios y universales.

2) ANALÍTICA TRASCENDENTAL


Pero aún no se ha formado el conocimiento por ubicarlo en el espacio y el tiempo. Percibir multiplicidad de fenómenos no es comprenderlos. Percibir se realiza por la facultad de la sensibilidad; comprender se realiza por la facultad del entendimiento. Esta comprensión se realiza mediante los conceptos: comprender un fenómeno es poder referirlo a un concepto: por ejemplo: al percibir colores y formas con un orden percibimos además que "esto es una casa, una persona, una mesa"...
El entendimiento es la facultad de los conceptos o los juicios (esto es una casa).
Al igual que hay formas a priori de la sensibilidad, también hay conceptos a priori: son las categorías. Éstas son trascendentales, es decir, son condiciones posibilitantes del conocimiento. Kant deduce las 12 categorías siguientes:

Cantidad: Unidad, pluralidad, totalidad. (una manzana, algunas manzanas, todas las manzanas posibles).
Cualidad: Realidad, negación, limitación. (esto es -una manzana-, esto no es, esto es en parte.
Relación: Sustancia, causa, comunidad. 
Modalidad: posibilidad, existencia, necesidad. (algo existe, puede existir o necesariamente es)

Características de las categorías:
– Son condiciones trascendentales: el entendimiento no puede pensar los fenómenos sin aplicárselas.
– Son vacías: han de llenarse con los datos procedentes de la experiencia sensible; por tanto, sólo son fuentes de conocimiento aplicadas a los fenómenos. En este punto se aleja del racionalismo (las categorías no funcionan solas) y del empirismo (aunque han da aplicarse a la experiencia, ellas son a priori: todo conocimiento comienza con la experiencia, pero no necesariamente todo conocimiento procede de ella).

¿Cómo es posible la física?
Para que la física sea una ciencia segura (con enunciados universales y necesarios) necesita de nuevo que esté formada por enunciados sintéticos a priori. Hume había mostrado que esto no es posible, pues la causalidad es sólo una ley psicológica fruto del hábito, no un principio lógico.
Kant consigue salvar este problema haciendo de la causalidad una categoría trascendental (de relación), y por tanto una condición posibilitante del conocimiento. El principio de causalidad está basado en la categoría de causa: ésta precede a la experiencia, es a priori: por tanto, es universal (aplicable a todos los fenómenos) y necesario. De este modo cree superar la falta de validez absoluta en que Hume sumió a la ciencia con su crítica al principio de causalidad.

3) DIALÉCTICA TRASCENDENTAL

     En la dialéctica trascendental había estudiado las condiciones posibilitantes de la sensibilidad (capacidad de percibir); en la analítica estudiaba las condiciones posibilitanes del entendimiento (capacidad de formar conceptos y juicios). En la dialéctica trascendental estudiará el funcionamiento de la razón (el modo en que enlazamos juicios.
     Si al estudiar las anteriores había validado el conocimiento seguro de las matemáticas y la física, ahora se propone estudiar la metafísica. Pero aquí no se plantea cómo es posible, sino si es posible la metafísica. Lo va a hacer estudiando el funcionamiento de la razón.
     Kant define la metafísica (la existente hasta entonces) como un conjunto de proposiciones o juicios sobre realidades que están más allá de la experiencia. La metafísica de Wolf (heredera del racionalismo cartesiano) establecía unos presupuestos levantados a partir de meros conceptos. El error, para Kant, parte de desconocer la naturaleza, el alcance y los límites de la razón. La aplicación de las categorías, más allá de la experiencia, es lógicamente ilegítima. Para Kant, la metafísica debe reducirse a la mostración de las condiciones de posibilidad de un discurso metafísico: “el pomposo nombre de ‘metafísica’ debe dejar paso al más modesto de teoría del conocimiento”.

Problema de la metafísica:
     La razón tiende a lo incondicionado (a ir más allá de la experiencia, a las cosas en sí). Con la razón enlazamos juicios, y la razón va buscando juicios cada vez más generales; así se construye la ciencia. Tendemos a buscar en último término lo incondicionado, y de esta manera traspasamos el límite de la experiencia. Este límite se traspasa en tres ámbitos (nos encontramos de nuevo con las tres sustancias cartesianas que ya criticara Hume):

– Los fenómenos físicos: construimos teorías metafísicas sobre el mundo (surge así la sustancia material racionalista) (lo estudia en las antinomias de la razón pura).
– Los fenómenos psíquicos: teorías metafísicas sobre el alma. Esto da lugar ala idea de sustancia pensante (lo estudia en los paralogismos).
– La causa suprema: pretendemos llegar al conocimiento de Dios (la sustancia infinita).
Estas tres ideas expresan el ideal de la razón. Un ideal inalcanzable.


El nuevo papel de la metafísica
     La verdadera misión de la dialéctica es mostrar cómo tales errores provienen de obviar la distinción entre fenómeno y noúmeno.
– Fenómeno: lo dado, lo intuido en el espacio y en el tiempo. Es el objeto como constructo del conocimiento.
– Noúmeno: es el correlato, lo que se oculta, la cosa en sí. Puede entenderse en dos sentidos:
   • negativo: la cosa en la medida en que no puede ser intuida por la intuición sensible.
   • positivo: la cosa en cuanto puede ser conocida por una intuición no sensible. El problema es que no tenemos tal intuición. El acceso a la cosa en sí se halla en la razón práctica (me conozco como fenómeno; me vivo como noúmeno).
     Este nuevo papel lo expresa en su célebre aserción: "el pomposo nombre de metafísica debe dejar paso al más modesto de teoría del conocimiento".

     Con esta distinción entre el mundo o la cosa en sí (noúmeno) y el mundo o la cosa en cuanto la conocemos (fenómeno), la filosofía de Kant se va a definir como idealismo trascendental: espacio, tiempo y categorías son condiciones a priori de la posibilidad de la experiencia, y no rasgos reales de las cosas mismas.



martes, 8 de febrero de 2011

KANT, II: Teoría del conocimiento

I. ¿QUÉ PUEDO SABER? TEORÍA DEL CONOCIMIENTO



     Tenemos 3 facultades como fuentes de conocimiento:
• Sensibilidad: es pasiva (datos de los sentidos)
• Entendimiento: activo, crea conceptos
• Razón: relaciona juicios.

     Por influencia de Hume, piensa que no hay conocimiento más allá de la experiencia. Pero, a diferencia de Hume, dice que aunque todo conocimiento comienza con la experiencia, no todo conocimiento procede de la experiencia. Los conceptos o categorías son condiciones a priori del entendimiento, es decir, son trascendentales.
    Trascendental: Son las condiciones a priori del conocimiento. Para Kant la mente no es pasiva, sino activa. lo que conocemos es el producto que resulta de aplicar las condiciones a priori de nuestra mente a lo que nos viene de la experiencia.
    Trascendental es el conocimiento que se ocupa no tanto de los objetos como del modo de conocerlos. Es el nombre de un “modo de ver”, y de algo que no es ni objeto ni sujeto cognoscente, sino de una relación entre ambos de tal índole que el sujeto construye la realidad en cuanto objeto.

¿CÓMO ES POSIBLE LA CIENCIA?

     Con Hume la ciencia empírica quedaba imposibilitada como conocimiento universal y necesario. Sin embargo, los avances científicos y tecnológicos que se han desarrollado ya en este siglo llevaban más bien a pensar que la física (ciencia empírica) había entrado por fin en el camino seguro del saber. Kant quiere recuperar estos atributos de la ciencia y para ello estudia los tipos de juicios que se pueden dar: Los tipos de juicios se clasifican del siguiente modo:

a) a priori: los que se dan antes de la experiencia
b) a posteriori: los que se dan después de la experiencia.
     Y por otra parte:

a) Analíticos: el predicado está incluido en el sujeto. No añaden nada al conocimiento.
b) Sintéticos: el predicado no está incluido en el sujeto. Añaden algo a nuestro conocimiento.

     Según Hume, sólo existirían dos tipos de juicios: analíticos a priori y sintéticos a posteriori. Kant añade que hay otro tipo de juicios: los sintéticos a priori. Ejemplos: la recta es la distancia más corta entre dos puntos; 5+7=12. Todo lo que comienza a existir tiene una causa (principio de causalidad).
     Kant explica la existencia de estos juicios por las condiciones trascendentales del conocimiento. Para Hume, todavía la mente era pasiva. Kant da un giro copernicano y la concibe como activa en el proceso de conocer.
     Kant va a estudiar a la vez las condiciones trascendentales de cada una de las facultades y la posibilidad de cada una de las ciencias.

Partes CRP                     Facultades        Ciencias

Estética trascendental        sensibilidad          matemáticas
Analítica trascendental       entendimiento      física
Dialéctica trascendental      razón                  metafísica

     Por tanto, Kant consigue encontrar una forma de validar la certeza de la ciencia, que había quedado previamente invalidada por Hume, pero a costa de reducir el conocimiento verdadero al mundo fenoménico y hacer del noúmeno –el mundo o la cosa en sí- algo absolutamente incognoscible. El conocimiento fenoménico es fruto de la elaboración activa que nuestra mente hace de los datos de la experiencia. Como veremos, tiempo, espacio y causa dejan de ser objetivos y pasarán a ser concebidos como condiciones trascendentales de nuestro conocimiento.